Otros jesuitas
hablan de Juan Cristóbal Beytía SJ:
Felipe Denegri SJ
Presidente de la Comisión de Ministerios de la Compañía de Jesús en Chile
denegrisj@gmail.com
Conocí a Juan Cristóbal Beytía en 1985, cuando estaba en 8º Básico. La imagen era la de un niño sonriente y feliz. Luego me lo topé en 1989, cuando yo llegaba como asesor a CVX secundaria y él estaba en 4º medio. La sonrisa se mantenía.
Nos volvimos a encontrar después porque le pedí distintos servicios en CVX secundaria, inclusive yendo juntos a trabajos de verano, él como jefe y yo como capellán. Su sonrisa se mantenía, pero a ella se le unía su alma poética, su compromiso con Jesús, y su capacidad de organización y liderazgo.
Entrará a la Compañía en 1994 y de ahí no trabajaremos juntos hasta el año 2001 y 2002 en que somos compañeros de comunidad en la Residencia Jesús Obrero (Población la Palma) y en donde uno de sus trabajos como maestrillo será en la Parroquia de la Santa Cruz, de la cual yo era el párroco. A esta altura se mantenía no sólo la sonrisa y todo lo anterior, sino que se le unía su ingeniería organizacional, su capacidad de análisis social, político, económico y cultural, su gran, profunda e inteligente preocupación por los otros: los pobres, las comunidades, los jóvenes, la Compañía, la Iglesia, el país, el mundo. Su conversación, su trabajo y su vida iban mostrando la amplitud de intereses de su corazón y su mente; todo tenía cabida en su horizonte y en su presente. La amistad de compañeros había ido creciendo y alimentándose a través del tiempo.
Finalmente es nombrado asesor de CVX secundaria en el 2006 y es enviado a vivir a la comunidad del Colegio San Ignacio, en donde nuevamente nos toca ser compañeros de casa.
Este año es ordenado diácono y sacerdote y la sonrisa inicial, que ha mantenido, expresa aparte de lo ya mencionado, a un hombre consagrado a Dios, contento de su vida destinada a los demás, que con su presencia acoge, anima, y transparenta cercanía con Jesús y su proyecto del Reino de Dios.
Con Juan Cristóbal experimento que me puedo comunicar y ser acogido sobre las cosas del corazón humano, las penas y las alegrías, como también de las de la inteligencia; teología, espiritualidad, poesía, sociología, economía, cultura, psicología y sobre cualquier cosa que tenga que ver con lo divino y lo humano.
Juan Cristóbal es un buen compañero de Jesús y de sus compañeros, y con él siento que puedo contar. Su sonrisa, ahora habla de su amistad con Jesús, de la alegría de vivir, de su nobleza, generosidad, acogida, compasión, inteligencia emocional y profundidad espiritual.
Agradezco a Dios la posibilidad hoy de estar viviendo en la misma comunidad y trabajando juntos en la Comisión de Ministerios de la Compañía de Jesús.
Orlando Contreras SJ
Coordinador Nacional del Apostolado Parroquial de la Compañía de Jesús
orlandocontrerassj@hotmail.com
Conocí más de cerca a Juan Cristóbal durante su Magisterio en la residencia Jesús Obrero y en la Parroquia del mismo nombre. Cuando recién llegó, pensé "éste es el joven rico del Evangelio, que se acerca a Jesús y le pregunta '¿Qué tengo que hacer para alcanzar la vida Eterna?'”.
Conocemos la respuesta del joven del Evangelio y también la de Juan Cristóbal. El primero practicó una religión de aceptar y acatar fielmente todos los NO: no mató, no cometió adulterio, no robó, no dio falso testimonio, no estafó y fue bueno con sus padres. Pero esta manera de entender y vivir la experiencia religiosa no lo hizo libre de lo que tenía; no le permitió un vínculo más profundo con la persona de Jesús y menos lo vinculó con los pobres.
Creo que Juan Cristóbal, en primer lugar, acogió la mirada de cariño y de amor de Jesús por él. Esa mirada lo liberó de todas sus ataduras, lo llevó a entregarle la vida al Señor. Siguiéndolo en la Compañía de Jesús, pone al servicio de la Iglesia y de los más pobres su vida, su inteligencia, su simpatía, sus cualidades, sus conocimientos profesionales, en definitiva su corazón lleno de ganas de amar y servir.
Daniel Concha SJ
Asistente Regional CVX Jóvenes Santiago
dconcha@hotmail.com
De Juancri puedo decir que es un jesuita que trabaja mucho y valora la colaboración entre los jesuitas y sus distintas obras. En CVX Jóvenes acompañó fielmente a muchos jóvenes. Formó un cuerpo de acompañantes espirituales laicos, que hoy en día nos son de mucho provecho para acompañar las tandas de ejercicios que acompañamos.
Es un gran cantante y siempre anima los encuentros con sus chistes. Juancri es muy servicial y siempre da con una sonrisa, se le ve muy contento como sacerdote y yo me siento agradecido de Dios de haber trabajado con él 2 años. Los frutos de su entrega en CVX Jóvenes nos están siendo de gran ayuda.
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