Otros
hablan de Fernando Salas SJ:
Pablo Concha SJ
Investigador Centro de Ética Universidad Alberto Hurtado
pconcha@uahurtado.cl
Lo que más me llama la atención de Fernando es que tiene una capacidad para meterse en su trabajo y misión con una honestidad y profundidad enormes. Recibe la misión que le dan y piensa “esto es lo mejor que hay”. Se mete a fondo, con todo el corazón, por todo el tiempo que sea necesario.
Es capaz de reconocer las dificultades y defectos que hay en la misión, pero eso no disminuye su entusiasmo. No se apura y se queda hasta que el período termine. Ha tenido trabajos súper duros, y persevera en su entusiasmo y en trabajar con energía y fortaleza.
Es bien admirable, energético, uno lo ve siempre entusiasmado hasta el último día. Uno piensa “este gallo se volvió loco o no le importan las dificultades”. No es ingenuo, es que se entusiasma de verdad.
Catalina Justiniano
Arquitecto, Presidenta Regional CVX Santiago
cjustinp@puc.cl
Conocí a Fernando el año 95, cuando era una joven cevequiana que aún nada entendía de las estructuras de CVX ni mucho menos de la dimensión mundial de esto. Este gran amigo ha sido mi maestro desde esa perspectiva, un jesuita que trabaja codo a codo con los laicos. Acompañante espiritual y co-responsable en la misión como cristiano, ha sido una importante presencia a lo largo de mi vida y crecimiento espiritual.
Su presencia que no pasa inadvertida, la fuerza de su voz y de su mirada y porque no decirlo, esas carcajadas, son la expresión de una persona muy potente, un fiel servidor del Señor que no se cansa de buscar Su voluntad. Con su vida que comparte con tanta generosidad, y su interés por saber siempre de los suyos, transmite un testimonio que cautiva y desafía a las personas que tiene cerca, para jugárselas por ser fieles a lo que Dios nos tiene preparado, y sobretodo a ejercer el magis, a no ser mediocres y estar siempre preguntándose como responder más y mejor.
De gran carácter e imponente es su presencia, pero más grande aún es su corazón, su capacidad de acogida, y de gozar, realmente a fondo, cada buena cosa que la vida le regala.
Ignacio Corcuera SJ
Estudiante jesuita, etapa Teología
ignaciocorcuerasj@yahoo.com
Conocí a Fernando cuando yo todavía no era jesuita, mientras estaba en CVX jóvenes. Él era el Asesor Nacional,
creo que lo más significativo fue su preocupación especial por formar a los laicos, invitarlos a hacer Ejercicios Espirituales y hacerse cargo del movimiento. Después de eso fue nombrado Asesor Mundial de la CVX y yo entré a la Compañía.
Nos volvimos a encontrar cuando volvió de Roma, pero ahora como compañeros jesuitas, y tal vez lo que más me ayudó fue su capacidad para gozar sinceramente la vida. No es viable la vocación al sacerdocio si no se disfruta a concho la vida (al menos no será una vocación que dé alegrías a la gente).
Disfrutar una buena película, compartir un tarro de manjar, reír -a carcajadas- un rato juntos es condimento necesario
del compartir la misma misión. Es su pasión por la vida la que lo mueve a que otros tengan vida. |